La salud digestiva ocupa un lugar central en la Medicina Tradicional China (MTC). Desde esta perspectiva, el proceso de digestión no se limita únicamente a transformar los alimentos en nutrientes, sino que constituye la base de la producción de la energía vital (Qi) y de la Sangre (Xue) que sostienen todas las funciones del organismo. Por ello, cuando hablamos de digestión en MTC, hablamos de equilibrio, vitalidad y salud global.
Este artículo tiene como objetivo ofrecer una introducción sobre la visión del sistema digestivo según la MTC, sus principales desequilibrios y algunas claves terapéuticas para abordarlos en consulta.
El Bazo y el Estómago: el eje central de la digestión
En Medicina Tradicional China, el sistema digestivo está gobernado principalmente por dos órganos: el Bazo (Pi) y el Estómago (Wei). Aunque comparten nombre con los órganos anatómicos occidentales, sus funciones energéticas son más amplias.
El Estómago es considerado el “mar de los alimentos y bebidas”. Su función principal es recibir los alimentos, descomponerlos y comenzar el proceso de transformación. Se dice que el Qi del Estómago desciende, permitiendo que el alimento siga su curso.
El Bazo, por su parte, es el órgano clave de la transformación y el transporte. Extrae la esencia nutritiva de los alimentos (Gu Qi) y la distribuye por todo el cuerpo, contribuyendo a la formación del Qi y la Sangre. El Qi del Bazo asciende, elevando lo puro hacia el Pulmón y el Corazón.
Cuando Bazo y Estómago trabajan en armonía, la digestión es eficiente, el cuerpo tiene energía y la mente está clara. Cuando se debilitan, aparecen síntomas digestivos y también trastornos emocionales y sistémicos.
La digestión como fuente de Qi y Sangre
Uno de los principios fundamentales de la MTC es que el Qi y la Sangre se producen principalmente a partir de los alimentos y el aire. Por ello, se dice que el Bazo y el Estómago son la “raíz del Qi adquirido” (Hou Tian Zhi Ben).
Una digestión deficiente puede provocar:
- Fatiga crónica
- Sensación de pesadez corporal
- Falta de concentración
- Mareos
- Trastornos menstruales
- Debilitamiento del sistema inmunitario
Desde esta visión, muchos problemas que en apariencia no son digestivos tienen su origen en un Bazo debilitado.
Principales desequilibrios digestivos en MTC
A lo largo de la práctica clínica, los terapeutas observan ciertos patrones que se repiten con frecuencia:
Deficiencia de Qi de Bazo
Es uno de los patrones más comunes, especialmente en nuestra sociedad moderna.
Síntomas frecuentes:
- Cansancio después de comer
- Hinchazón abdominal
- Heces blandas o diarrea
- Falta de apetito
- Sensación de pesadez
- Tendencia a la preocupación excesiva
Suele estar relacionada con una alimentación inadecuada, exceso de alimentos fríos o crudos, horarios irregulares y sobrecarga mental.
Humedad en el Bazo
Cuando el Bazo no transforma correctamente los líquidos, se acumula Humedad.
Síntomas:
- Distensión abdominal
- Sensación de cuerpo pesado
- Lengua con saburra espesa
- Secreciones, edemas
- Sensación de embotamiento mental
La Humedad es un factor patógeno muy relevante en los trastornos digestivos y metabólicos.
Estancamiento de Qi de Hígado afectando al Bazo
Las emociones, especialmente el estrés, la frustración o la ira contenida, afectan al Hígado. Cuando su Qi se estanca, puede “invadir” al Bazo y al Estómago.
Síntomas:
- Digestiones irregulares
- Dolor o distensión abdominal
- Alternancia entre estreñimiento y diarrea
- Empeoramiento con el estrés
Este patrón es muy frecuente en personas con vida acelerada y alta carga emocional.
Frío o Calor en el Estómago
El Estómago puede verse afectado por factores climáticos o dietéticos.
- Frío en el Estómago: dolor que mejora con calor, preferencia por bebidas calientes, digestión lenta.
- Calor en el Estómago: ardor, sed intensa, halitosis, hambre excesiva.
La importancia de la alimentación energética
En MTC no sólo importa qué comemos, sino cómo, cuándo y en qué estado emocional. Los alimentos tienen naturaleza térmica (fría, fresca, neutra, tibia o caliente) y sabores que influyen directamente en los órganos.
Para cuidar el sistema digestivo, se recomienda:
- Priorizar alimentos cocinados y templados
- Comer en horarios regulares
- Evitar el exceso de alimentos fríos, crudos o procesados
- Masticar bien y comer con atención plena
- Adaptar la dieta a la constitución individual
Una dieta adecuada fortalece el Bazo, previene la Humedad y sostiene la energía vital.
Emociones y digestión: una relación inseparable
La MTC reconoce una estrecha relación entre emociones y órganos. El Bazo se ve afectado por la preocupación y la rumiación mental; el Hígado, por el estrés y la ira. Cuando la mente está constantemente activa, el Bazo se debilita, afectando directamente a la digestión.
Por este motivo el abordaje terapéutico digestivo no puede limitarse sólo a la dieta o a la fitoterapia: es esencial trabajar la gestión emocional, el descanso y el ritmo de vida.
El papel del terapeuta en la salud digestiva
Para el terapeuta de Medicina China, acompañar al paciente en el restablecimiento de su salud digestiva implica una mirada integral. A través de herramientas como la acupuntura, la fitoterapia, la dietética energética y las recomendaciones de estilo de vida, se busca restaurar el equilibrio del Bazo y el Estómago, y con ello, fortalecer la base de la salud.
La digestión es el centro. Cuando el centro está fuerte, el resto del organismo puede sostenerse.
En conclusión, la Medicina Tradicional China nos ofrece una comprensión profunda y holística de la salud digestiva. Nos recuerda que comer es un acto terapéutico, que la digestión es el origen de nuestra energía y que cuerpo, mente y emociones forman una unidad inseparable.
Para los futuros terapeutas, comprender y respetar esta visión es fundamental, ya que gran parte de la clínica diaria gira en torno al equilibrio digestivo. Cuidar el Bazo y el Estómago es, en esencia, cuidar la vida misma.







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