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Consumo de lácteos después de un tratamiento digestivo

Consumo de Lácteos

Muchos de los pacientes que han acudido a mi consulta por problemas digestivos, inmunológicos o por inflamaciones generales, comenzaron el tratamiento con algunos cambios nutricionales que incluían la eliminación de los productos lácteos, entre otros. Esta línea de trabajo tiene como objetivo desinflamar el intestino, desensibilizar al sistema inmunológico, cambiar la microbiota, etc. Tras notar la mejoría la mayoría de estos pacientes no vuelve a tomar lácteos, pero en ocasiones me preguntan si pueden introducirlos en algún momento. Mi respuesta suele ser que dependiendo de la evolución del caso y de la sintomatología digestiva que aparezca se pueden introducir de forma esporádica. Para facilitarlo, resumo a continuación cuál sería la forma de introducir los lácteos tras el periodo de eliminación:

  1. Comienza introduciendo un ghee. Si no es casero, comprueba que está libre de aditivos. El ghee no contiene lactosa ni caseína.
  2. Tras unas 4 semanas, si la tolerancia al ghee es buena y no han aparecido malas digestiones o síntomas relacionados, prueba a introducir mantequilla ecológica. La mantequilla es grasa con suero lácteo fácil de digerir.
  3. Si todo va bien, 4 semanas más tarde prueba a introducir yogur fermentado en casa. Debe ser de leche de cabra. Si es un yogur comercializado, asegúrate de que el elaborador sea ecológico y, sobre todo, que la fermentación sea casera para que con un tiempo de fermentado de 24 horas desaparezca el máximo posible de lactosa. En el mercado encontrarás muchos elaboradores artesanales pequeños que trabajan de esta manera. Comienza tomando unas cucharadas al día y vas aumentando la cantidad.

Es importante tener en cuenta que no recomiendo la toma de lácteos diariamente, solo de forma esporádica y cuando se esté preparado para ello. El queso se podría introducir de forma ocasional pasado unos meses de la introducción de yogur y siempre observando el proceso de digestión y eliminación en heces posterior.

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La regulación de la Grelina, una hormona crucial en el establecimiento de conductas patológicas

Grelina, hormona del apetito

No todas las hormonas son dependientes del sistema gonadal. Algunas de ellas, como son la leptina y la grelina, son de vital importancia en el funcionamiento digestivo, metabólico y sobre todo conductual, es decir, modifican la conducta de la persona.

Estas dos hormonas son fundamentales en la regulación de las reservas energéticas, de la sensación de hambre y del peso, pero vamos a centrarnos un poco en una de ellas, en la grelina.

La grelina es una hormona que se sintetiza principalmente en el estómago, estimula la hormona de crecimiento y en la hipófisis ejecuta una regulación del metabolismo y del reparto energético. Cuando actúa en el hipotálamo estimula las neuronas oxigénicas aumentado la sensación de hambre y apetito.

Además de estas características, también desempeña otras funciones vinculadas al sistema inmunológico, siendo una hormona clave en la supervivencia humana. Por otra parte es importante en la regulación de la motilidad digestiva, así como el metabolismo óseo y del sistema nervioso. Diversos estudios han llegado a la conclusión de que las hormonas gastrointestinales desempeñan un papel crucial en el establecimiento de conductas patológicas y se relaciona con ansiedad, depresión o anorexia.

Si queremos tener esta hormona bien regulada será importante actuar de esta manera:

  • Sueño y horarios de sueño: si el sueño es insuficiente o está fuera del ciclo circadiano nocturno, los niveles de grelina aumentarán y, por tanto, nuestras sensaciones de apetito serán modificadas, siendo esto determinante en la conducta a la hora de elegir alimentos o de saciarse con la comida.
  • Tipo de ayuno: dependiendo del fenotipo de la persona, el ayuno puede ser una medida de elevación de los niveles de grelina.
  • Ejercicio físico: el tipo de ejercicio y su relación con el metabolismo, incluso con el ciclo menstrual, también puede ser una actividad que modifique la carga de grelina en sangre.
  • El tipo de alimentos: en la dietoterapia encontramos alimentos y rutinas nutricionales que pueden aumentar o disminuir la grelina y su efecto en el organismo.

En base a estas patas surgen algunas preguntas importantes, por ejemplo, ¿qué alimentos son los aconsejados para modular la grelina y, por tanto, los síntomas de ansiedad por la comida? ¿Qué combinación y tipo de cocinado necesitan los alimentos para poder potenciar la actividad deseada en el equilibrio de esta hormona? ¿Cuándo y qué tipo de ejercicio es el adecuado en su equilibrio? ¿Qué síntomas y repercusión tiene el desequilibrio de la grelina y la leptina? ¿Qué patologías podemos tratar con estas intervenciones?

En el curso de Dietoterapia estudiaremos y compartiremos los mecanismos fisiológicos, las estrategias nutricionales y el abordaje de los casos clínicos para dar soluciones a los problemas derivados de estos desequilibrios.