Publicado el Deja un comentario

Aceite de Zanahoria, un aceite ideal para el verano

Aceite de zanahoria

Llegan las vacaciones y ya estamos en verano. Durante este periodo recibimos los intensos rayos de nuestro maravilloso Sol, del que no debemos dejar de disfrutar y aprovechar, ya que sin él no podríamos sobrevivir, pero del que a la vez nos debemos proteger en sus horas más intensas.

Para lograrlo, tenemos un gran aliado para el pelo y para la piel: el aceite de zanahoria. Un aceite rico en betacaroteno, un pigmento amarillo, naranja y rojo presente en muchas frutas, verduras y hortalizas, entre ellas la rica zanahoria, de la que podemos extraer este pigmento precursor de la vitamina A, tan saludable para la piel.

El betacaroteno nos ayuda a tener un color más dorado en nuestra piel aumentando los niveles de melanina y protegiéndonos, además, de los rayos ultravioletas, las quemaduras solares y el envejecimiento prematuro de la piel.

¿Y cuáles son las propiedades cosméticas del aceite de zanahoria? funciona como antienvejecimiento, ayuda a eliminar las líneas de expresión, es fotoprotector, acelera el bronceado, suaviza la piel y minimiza picores y rojeces, funciona como un gran antioxidante. En el pelo ayuda a su crecimiento, a calmar el cuero cabelludo irritado y a dejarlo más suave y nutrido si lo utilizamos como mascarilla.

¿Cómo podemos hacer de forma casera nuestro propio aceite de zanahoria?

Necesitaremos:

  • Zanahorias.
  • Pelador y rallador.
  • Aceite de oliva, girasol, coco o sésamo.
  • Cazuela.
  • Recipiente de cristal resistente al calor.

Proceso:

Tenemos dos métodos:

  1. Pelamos y rallamos las zanahorias, las cubrimos de aceite y calentamos todo al baño maría durante 1 hora.
  2. Ponemos todo a fuego muy bajito en una olla calentando el aceite con las zanahorias, sin que lleguen a freírse ni a dorarse, durante 1 hora también.

En ambos casos los dejaríamos reposar otra hora y los colaríamos después. Debemos elegir un aceite que resista las altas temperaturas, como el de oliva, girasol, sésamo o coco, para que el aceite no se enrancie con el calor o se eche a perder. A mí particularmente me encanta con el de sésamo.

¡Ya tenemos listo nuestro aceite casero de zanahorias!

Súper truco: si le añadimos unas cucharaditas de óxido de zinc, tenemos un aceite aún más protector.

Publicado el Deja un comentario

Gastroenteritis y Reflexología Podal

Reflexología Podal

Una de las patologías típicas del verano es la gastroenteritis. Se trata de una inflamación del revestimiento interno del tubo digestivo y es provocada en la mayoría de los casos por un virus. Su principal síntoma es la disminución en la consistencia de las heces y el aumento en el número de las deposiciones. En muchas ocasiones va acompañado de vómitos, dolor abdominal y fiebre.

Algunas de las recomendaciones básicas para la prevención de este desequilibrio están relacionadas con el agua. Debemos cuidar mucho el agua que bebemos, evitar aguas que puedan estar contaminadas y, sobre todo, vigilar los alimentos, ya que con el calor podemos encontrarnos con que algunos estén descompuestos y puedan acarrearnos problemas serios. Además, hay que vigilar también mucho los alimentos que lleven mahonesa, salsas y huevos, y lavar bien las frutas, verduras y hortalizas, para eliminar restos de insecticidas, pesticidas, insectos o parásitos que puedan hallarse entre las hojas.

El principal tratamiento para la gastroenteritis es prevenir la deshidratación con una dieta blanda y reponer las sales minerales. Tomar probióticos también es muy aconsejable.

Desde la Reflexología podemos actuar para ayudar a la persona a que mejore. Lo ideal es hacer una Reflexología Podal completa, ya que es conveniente tratar a la persona de manera Holística, e incidir en las zonas reflejas que consideremos y sintamos más necesarias en ese momento.

Si sólo queremos actuar sobre las zonas reflejas más idóneas para la gastroenteritis, los puntos y/o zonas a tratar, y la forma de trabajarlos serían:

  • Zona refleja del intestino, con técnica de sedación para reducir la inflamación y aliviar el dolor agudo.
  • Zona refleja del estómago, con técnica de sedación para aliviar los vómitos y calmar el dolor que pudiera existir.
  • Zona refleja del riñón, con técnica de tonificación de manera dinámica para dar fuerza a la persona, ya que la vitalidad de la misma se va a encontrar reducida y debemos ayudar a que se active de nuevo.
  • Cualquier zona refleja que consideremos añadir, según el criterio personal del terapeuta.

Lo importante es reequilibrar energéticamente los órganos afectados.