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Reino Vegetal, algo más que simples plantas

Reino Vegetal Espagiria

¿Sabemos qué es una planta? Sí, ya sé, ahora estamos pensando en la definición, esa definición que hemos ido modelando a lo largo de estos años de esplendor en el conocimiento gracias al avance de la ciencia y que reza de la siguiente manera: «ser vivo autótrofo y fotosintético, cuyas células poseen pared celular compuesta principalmente de celulosa y carecen de capacidad locomotora».

Una definición que, por otro lado, es bastante discutible, sobre todo en su última afirmación. Cuántas veces yo como biólogo no habré tenido que repetir y memorizar  esa y mil definiciones similares. Es fría y descriptiva, parte de un punto de vista puramente anatómico y de superflua fisiología, y puede que no nos dé la llave para poder entender el Reino Vegetal. Es necesario ir un poco más allá. Hay muchas formas de estudiar o de abordar una cuestión, pero si quieres comprender algo, es necesario ahondar bastante más en qué son las cosas, y sobre todo qué significan.

Reino Vegetal EspagiriaEl Reino Vegetal

Empecemos a reflexionar entonces sobre el Reino Vegetal. En primer lugar habría que dejar claro que las mismas leyes que rigen a una estrella, rigen también a un átomo, dentro lógicamente de sus sistemas de organización.

El vegetal es la primera manifestación de la vida. Está unido al principio de las cosas. Es aquel que desde la oscuridad va hacia la luz. Y la planta va hacia la luz porque viene de una luz primera de origen. Tiene un recuerdo de que es planta, en forma de semilla. Se podría decir que es una ordenación de la luz primera, que despierta esa sed de volver al origen y se manifiesta en su olor, su color, su sabor. Durante toda su vida se encargó de absorber, alimentarse, nutrirse y vitalizarse gracias a esa luz del Sol, que se concentró y cristalizó en forma de semilla. Esa semilla que representa la potencialidad y la creatividad de la vida, que es luz intensa retenida, que es el quinto elemento, o sea la vida, requiere de la unión de los 4 elementos primordiales: tierra, agua, aire y luz para despertar, emerger y recordar. Cogerá un camino de crecimiento que le acercará cada vez más al lugar de donde viene, a esa fuente de luz, o podríamos decir, por qué no, a su padre, el Sol.

En su crecimiento la planta absorbe minerales, la planta entera es un mineral con el recuerdo de la luz de donde viene. El mundo vegetal conecta lo mineral, es decir, la Tierra con el Cielo. Por esta razón hay una conexión directa entre la planta y el  consciente. Está unido a lo más espiritual de nosotros. Por este motivo quizás sea el más espiritual de los tres reinos.

El hombre, al aparecer la consciencia, se hace un poco más vegetal. El contacto con un árbol puede llegar a conectar la Tierra con el Cielo. Mejor descalzo, con la columna y la cabeza apoyada en el tronco del mismo.

Al observar la planta, observo las distintas fuerzas que lo conforman. Estas fuerzas se manifiestan dando un aspecto externo y unos principios activos en su interior que otorgará a la planta unas cualidades o atributos medicinales distintos a otra planta.

El arte de signaturizar es el arte de conocer la luz, la vocatio que le dio forma a la planta, y para empezar debería hacerme estas dos preguntas:

  • ¿Qué es lo que quiere transmitir la planta? Protegerse, lucirse, expandirse…
  • ¿Qué es lo que destaca, lo que la hace diferente? Es muy olorosa, muy grande, etc.
Alquimia Vegetal. Espagiria

La Espagiria, la rama alquímica del saber, nos ofrece una posibilidad para entender cómo se organiza el mundo, cuáles son las leyes que lo rigen, qué fuerzas son las que actúan materializándose en el mundo físico que conocemos. La Espagiria emplea la signaturización como herramienta para poder descifrar esos códigos, esas lecturas, esas medicinas inherentes en el Reino Vegetal que ayudan a organizar las fuerzas en desequilibrio, lo que llamamos enfermedad.

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Joaquín Araujo: «Hace muchos años propuse que sanidad y medio ambiente fueran un único ministerio» 

Joaquín Araújo

Joaquín Araújo es uno de los fundadores del movimiento ecologista en España. Firme defensor de la naturaleza, es autor de múltiples libros, director y guionista. Premio Nacional de Medio Ambiente, hemos tenido la suerte de haber hablado con él.


Joaquín Araújo IEN: ¿En qué estado actual se encuentra el movimiento naturalista?

Joaquín Araújo: Tras cincuenta años perteneciendo al mismo, puedo asegurar que mejor que en cualquiera de las etapas anteriores. Las ONGs se han consolidado, han incrementado mucho el número de afiliados. Se escribe mucho sobre la NATURA, también se hace más radio, más documentales que antes. Esto no quiere decir, sin embargo, que estemos en el nivel necesario.

IEN: Justicia medioambiental, respeto por la naturaleza y recursos naturales, ¿cómo de alejados se encuentran de la sociedad?

Joaquín Araújo: Todavía la sociedad es analfabeta en casi todo lo relacionado con la vida espontánea. Todavía los delitos contra el ambiente son plaga y solo se juzgan el uno por mil y se condena al uno por diez mil. Lo dramático es que casi todos excluyen de sus consideraciones que la NATURA nos asiste en todo lo esencial. No deberíais usar la palabra recursos porque son regalos básicos, esenciales sin los que resulta imposible forma alguna de bienestar. Ni siquiera se puede pensar sin lo que la NATURA pone a nuestra disposición. Para respetar hay que conocer, admirar y valorar. Son demasiado pocos todavía los que se comportan correctamente con sus hijos y nietos a los que están robando sus posibilidades de supervivencia.

IEN: Según como está montada la sociedad actual en la que existe un consumo excesivo, desperdicio de alimentos, desapego de lo rural y en consecuencia de la naturaleza y su significado, ¿nos quedan esperanzas de cambio? 

Joaquín Araújo: Pocas, pero nos quedan. Entre otras cosas porque el cambio climático está demoliendo a este planeta. Pero además hay que considerar que la degradación ambiental a quien más afecta es a nosotros mismos. Creo en el todavía estamos a tiempo. Eso sí conviene cuidar esa idea como si fuera la última.

IEN: ¿Cuáles son los principales hábitos que debería modificar el ciudadano para ser más responsable con los recursos naturales?

Joaquín Araújo: Por supuesto consumir menos y mejor. Nada proporciona más libertad y salud que la austeridad voluntaria. Hay que viajar menos, caminar más. Hay que dejar de comer tanta carne. Hay que usar mucho menos las redes e internet. Hay que ver mucha menos televisión y mucho más paisaje. Hay que abandonar estos máximos de comodidad para ser solidarios con el futuro.

IEN: No dudamos de que la medicina convencional tiene unos aspectos fantásticos. Pero el sistema de salud convencional fundado en la represión sintomática, la administración de fármacos de forma crónica y la dependencia del ciudadano de sistema sanitario ¿es sostenible?

Joaquín Araújo:  Nada de lo convencional y mayoritariamente asentado en estos momentos en nuestras sociedades resulta sostenible. Todo pretende crecer sin límites. La capacidad que tiene la industria farmacéutica de manipular es tremenda. La salud pasa por mejores alimentos, más naturalización y desde luego más coherencia. No acaban de comprender que todas las formas de contaminación acaban también en nuestro organismo. La evolución del cáncer y de las alergias proclaman que lo que hiere o mata a la NATURA también lo hace con los cuerpos humanos.

IEN: En ocasiones encontramos una gran distancia en las personas que están preocupadas e involucradas por la ecología y sin embargo no cuestionan/cambian su mirada hacia la salud. ¿Cree que el autocuidado y la autogestión de la salud forma parte del ecologismo?

Joaquín Araújo:  No solo lo creo. El ecologismo inicial era, ante todo, una demanda de ámbitos más saludables para los trabajadores de minas e industrias químicas. Quien cuida, atalanta, a la NATURA se está cuidando. Si mantienes tu salud contribuyes a la salud del conjunto de lo viviente. Nuestras medicinas son muy caras también para el medio ambiente. Es más, no hay dos tipos de salud, tanto la nuestra como la del derredor van de la mano. Hace muchos años propuse que SANIDAD y MEDIO AMBIENTE fueran un único ministerio.