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Plantas medicinales para la salud mental, emocional y energética

Como de remedios fitoterapéuticos para potenciar el sistema inmune están llenas las redes, quería centrar mi aportación en la salud mental, emocional y energética de las personas que a causa del confinamiento sufren de alteraciones en sus mentes y su sistema nervioso. Puede ser común en esta situación sufrir de ansiedad, insomnio, angustias, preocupaciones, sensaciones de irrealidad… Las plantas, tanto en su expresión fitoterapéutica como floral, son las mejores aliadas a la hora de devolvernos a nuestro centro de manera integral, amable y armoniosa. No existe mejor medicina que la que viene directa de la tierra, siempre lo digo, para mí es una verdad esencial.

Plantas naturales para tu salud

A continuación quiero recomendar algunas de las plantas que pueden ser tomadas en forma de tisanas, extractos líquidos o comprimidos, o también aplicadas en formas de baños o sahumerios, y que considero pueden ayudarnos a sobrellevar las ansiedades y temores asociados a la incertidumbre del momento:

ARTEMISA * ARTEMISIA VULGARIS * ESTRELLA GUERRERA DE VENUS

Planta que nos centra, calienta y reconforta. Artemisa ayuda a digerir lo que se nos queda atragantado, nos ayuda a tener una visión libre de interferencias y nos protege de las influencias energéticas externas que hacen que el miedo viral nos colonice. Además, potencia el sistema inmune al nutrir la sangre y restaurar nuestro campo electromagnético. Otorga sensación de calma y favorece la expresión de la templanza. Muy buena para cuando hay pesadillas, terrores nocturnos y visiones apocalípticas.

MILENRAMA * AQUILEA MILENRAMA * ESCUDO MÁGICO Y ESTABILIZADOR

Milenrama es hierba altamente protectora, crea un escudo protector sobre influencias energéticas contrarias a la vida, la luz y el equilibrio. Al igual que Artemisa, repara y restaura nuestro campo electromagnético, seguramente afectado por la continua exposición a las radiaciones de los aparatos que nos conectan a la red. Es una planta que calma y sosiega, desinflamando el sistema nervioso y el sistema digestivo cuando estos están sufriendo a causa del estrés. Ayuda a transitar el día con serenidad y en armonía con los seres con los que convivimos, ya que es una planta que trabaja la armonía en las relaciones.

ANGÉLICA * ANGELICA ARCHANGELICA * ÁNGEL GUARDIÁN QUE ABRAZA

Desde antiguo se entiende que Angélica es planta traída directamente por los ángeles, es por eso que fue bautizada así. Y como obsequio angelical que es, envuelve en un cálido y tierno abrazo protector a todo aquel que se siente desasistido, abandonado, solo… Es también paraguas protector, protectora de las influencias externas desestabilizadoras, pero también de cuando estas influencias provienen de nuestro interior. Angélica calienta el vientre cuando este se encuentra frío y cuesta comer. Disminuye los dolores de tripa, de útero y de cabeza.

RUDA * RUTA GRAVEOLENS * EL CÁLIDO ALIENTO DE LA MADRE

Ruda purifica, calma y protege. Corta las interferencias que promueven la enfermedad. Disuelve los pensamientos que abruman a nuestra mente, favoreciendo la lucidez mental y ayudándonos a conectar con la esperanza, la gratitud y el sentido de fortuna. Moviliza la sangre y favorece su circulación, muy útil en estos momentos en los que seguramente nos movemos poco. Ruda espanta miedos, obsesiones y malos presagios. Y despereza nuestra fuerza de voluntad para que podamos ponernos a la tarea y desarrollar nuestros proyectos, visiones y sueños, ya que, además, activa nuestra concentración en el aquí y ahora.

LAVANDA * LAVANDULA OFFICINALIS * MAESTRA DE LA VULNERABILIDAD

Lavanda es hierba para personas altamente sensibles. Ayudará a quien se sienta abrumado por el exceso de información, a quien le esté costando digerir esta nueva realidad que nos está tocando vivir. Lavanda tranquiliza y ayuda a dormir. Pacifica y refresca las cabezas recalentadas. Transmuta la ansiedad y el nerviosismo en calma y aceptación por ser flor equilibradora de emociones y psiquismos. Su color morado facilita la conexión con nuestro espíritu, esa parte de nosotros imperturbable y eterna.

ESPINO BLANCO * CRATAEGUS OXYACANTA * ESPÍRITU BUENO Y ESPERANZADO

Espino blanco es para los corazones agitados y con el paso cambiado. Fortalece, relajándolo, nuestro músculo cardiaco. Imprescindible para aquellos que están sintiendo su corazón alterado, acelerado, confuso. De noche promueve el sueño, de día disminuye la ansiedad. Sus pacíficas florecillas disminuyen la tensión cuando esta se dispara. Si estamos atravesando por un momento de duelo o de pérdida irreparable, Espino blanco nos ayuda a transitarlo con aceptación y templanza. Evita, que en momentos como esos, se nos rompa o se nos endurezca el corazón.

PASIFLORA * PASSIFLORA INCARNATA * FLOR DE LA PASIÓN

Pasiflora es hierba mística, símbolo del sacrificio altruista, el servicio y la iniciación a una nueva consciencia. Planta que rescata de la ansiedad, la angustia, el nerviosismo y el insomnio equilibrando nuestra mente y sistema nervioso. Abre nuestro corazón a una conciencia superior de confianza, humildad y fuerza interior, ayudando a desbloquear emociones atrapadas. Ayuda en los procesos de noche oscura del alma y de transformación espiritual aportando paz y mayor comprensión. Sostiene de manera firme y compasiva en los procesos de muerte física.

MANZANILLA * MATRICARIA CHAMOMILLA * ÁNGEL MATERNO DE LUZ

Manzanilla sabe cómo apaciguar a los seres más delicados y vulnerables: los abuelos y los niños. Si nuestros niños están que se suben por las paredes, si sufren de estrés y desasosiego, nada mejor que la manzanilla. Calma las rabietas y atempera los nervios, sobre todo aquellos alojados en el plexo solar. Es flor de paz, equilibrio y estabilidad, valores tan necesarios en estos momentos proclives a la inquietud, la excesiva emotividad y la confusión. Manzanilla envuelve con su dulce aroma transmitiendo paciencia maternal.

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Reishi para el sistema inmune

En este momento en el que nos encontramos donde mantener fuerte nuestro sistema inmune es fundamental, os quiero hablar de una de las maravillas que nos ofrece la naturaleza para ello. Se trata del hongo Reishi (Ganoderma Lucidum). Hablar de él es hablar de un hongo que tiene más de 4000 años de historia y de experiencia clínica en China, hasta tal punto que en la antigüedad se administraba en exclusiva a la familia del emperador.

Sobre el Reishi se han efectuado más ensayos clínicos que sobre muchos fármacos.

Convencionales, y sus múltiples propiedades curativas son avaladas por centros de investigación de todo el mundo. Estas propiedades se deben a una gran cantidad de nutrientes y de principios activos de los que cabe destacar los Beta-glucanos, que son polisacáridos con una potente acción inmunológica. No en vano el Reishi está considerado como una de las diez sustancias terapéuticas naturales con mayor eficacia.

Se recomienda la toma de este hongo en ayunas y precedida de vitamina C para que se produzca una buena absorción a nivel intestinal.

En este artículo me voy a centrar en la ayuda que proporciona el Reishi a nuestro sistema de defensa, sin olvidar que sus propiedades son múltiples en nuestro organismo:

  • Regula el Sistema Inmune aumentando la eficacia de las células T que actúan contra los antígenos que nos atacan, de las células NK que entre otras funciones frenan las células tumorales y de los linfocitos que son los encargados de producir anticuerpos para luchar contra los microorganismos que nos infectan.
  • Actúa como antialérgico, realizando una función antihistamínica muy potente gracias al ácido ganodérico, entre otras sustancias.
  • Tonifica nuestro Sistema Nervioso reduciendo el estrés y la ansiedad y mejorando el sueño y el estado de ánimo (efecto adaptógeno). No olvidemos lo importante que es mantener nuestro Sistema Nervioso en buen estado para no desequilibrar ni afectar a nuestro Sistema Inmune.
  • Ayuda a combatir infecciones bacterianas y víricas.

Es muy importante que la prescripción de Reishi, así como de cualquier otro hongo, se haga por medio de un especialista en micología.

Por Javier Molina