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Trastornos ginecológicos: su intervención desde la naturopatía

Fernando Aparicio, naturópata y director del Instituto de Estudios Naturales, nos habla sobre los trastornos ginecológicos y la naturopatía. Este interesante artículo es el primero de dos artículos que analizan los problemas ginecológicos y su tratamiento. ¡Esperamos que os resulte interesante y útil!

Trastornos ginecológicosEl estado de salud de una persona está unido a la cultura en la que vive y a la forma personal en que conduce su vida. Reconocer que el contexto cultural de la mujer y su posición en el mundo influye en su salud, es solo el primer paso para generar un nuevo modelo de prevención y cuidados de los trastornos ginecológicos.

En las últimas décadas las patologías y síndromes ginecológicos han sufrido un aumento drástico en nuestra sociedad. La normalización de los síntomas menstruales, la administración sistémica de anticonceptivos, o la carencia de una mirada más completa en las pacientes que lo sufren, somete a la mujer a quedar identificada como una enferma dependiente de las revisiones anuales. Debe vivir con sus síntomas, con los trastornos ginecológicos sin que se le ofrezca ninguna alternativa eficaz hacia la mejora de la salud.

Reconocer que el contexto cultural de la vida de una mujer y su posición en el mundo influye en su salud, es solo el primer paso en la generación de un nuevo modelo de bienestar. Así, es fundamental ser conscientes de que nuestros hábitos adquiridos y creencias vienen dadas por el tipo de cultura en el que nos desarrollamos y que no cuestionarlo puede llevar a la aparición de disfunciones. En muchas ocasiones, estos hábitos nos impiden conectar con nuestras emociones más profundas y esta desconexión, a su vez, nos mantiene en un estado de sufrimiento que va aumentando y convirtiéndose en patológico.

En el caso de la mujer podemos observar que los síntomas ordinarios que frecuentemente están integrados en su vida, por ejemplo menstruaciones dolorosas, dolor de cabeza durante el sangrado, amenorreas, quistes, vaginitis, etc., son un indicativo de medianas disfunciones en algunos de los principales sistemas del organismo: el endocrino, neurológico, inmunológico y energético. Los pensamientos y emociones tienen un efecto muy profundo en nosotros ya que están físicamente ligados al cuerpo a través de estos tres sistemas. Todas las emociones tienen efectos físicos, incluso aquellas que se reprimen.

Bajo esta perspectiva, es prioritario trabajar en la prevención de estos síntomas y de otras patologías mayores. Un buen comienzo es tratar el terreno en el que se apoyan o crecen esas disfunciones y, para lograrlo, hay que estar dispuestos a modificar nuestros hábitos, a mejorar nuestra dieta para que se pueda producir una curación permanente de enfermedades que padecemos desde hace mucho tiempo.

Trastornos ginecológicos
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¿Qué otros aspectos engloba el terreno?

Nuestro terreno también lo forma nuestras creencias, emociones y forma de relacionarnos con el entorno. La revisión del contexto, de los deseos, del proyecto de vida, de la identidad personal o preguntarse cuál son nuestras necesidades emocionales, son aspectos fundamentales para lograr la prevención o evolución de patologías.

Cuando en la consulta de Naturopatía nos enfrentamos a un caso típico ginecológico, por ejemplo un ovario poliquístico o unos miomas uterinos, el terapeuta está obligado a investigar sobre los factores que han podido activar dicha patología. Estos factores pueden ser la presencia de disruptores endocrinos, una posible disbiosis intestinal, la presencia de síndrome metabólico, el tipo constitucional del paciente, el predisponente familiar…y sobre todo es importante implicar a la paciente en que realice una introspección y revisión de sus prioridades vitales, de sus relaciones familiares, sociales y de pareja y de su sexualidad. También es importante que valore su motivación para producir un cambio, así como su situación emocional y mental siempre vinculadas con todos estos aspectos.

En la siguiente parte hablaré de determinadas herramientas fundamentales para intervenir o acompañar este proceso emocional y cómo utilizar algunas de ellas.

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Pudding de chía con chirimoya, goji y avellanas

Nuestros alumnos de naturopatía han tenido la suerte de disfrutar de una clase magistral de cocina con Anna Roberti y queremos compartir con vosotros una de las recetas que elaboraron. Se trata de un exquisito Pudding de chía con chirimoya, goji y avellanas. Una propuesta vegana y sin gluten muy fácil de elaborar y con grandes propiedades nutricionales.

Puding de chía
Anna Roberti en un momento de la preparación del pudding. © IEN.

En IEN buscamos siempre que nuestras formaciones sean sumamente prácticas para que nuestros alumnos tengan una visión holística de cada materia. En clase de segundo de naturopatía han disfrutado de un taller de cocina saludable, de temporada y muy nutritiva con Anna Roberti. Hemos querido rescatar para vosotros una deliciosa receta muy fácil de elaborar que está tan rica que se va a convertir, seguro, en una receta destacada de vuestro recetario. Se trata de un Pudding de chía con chirimoya, goji y avellanas, vegano y sin gluten.

Los ingredientes clave:

Chía: esta semilla pequeña pero grande en propiedades se caracteriza por ser una fuente excelente de fibra, ácidos grasos omega 3 (ácido alfa-linolénico), antioxidantes, calcio y proteínas. En contacto con líquido (la forma ideal de tomarlas o molidas) genera una pasta gelatinosa muy rica en mucílagos, un tipo de fibra soluble que es una gran aliada contra el colesterol, el estreñimiento, favorece la regulación del azúcar en sangre y es muy útil para eliminar toxinas.

Chirimoya: esta fruta esconde bajo su piel una pulpa jugosa, dulce y muy rica en nutrientes. Fuente natural de carbohidratos nos aporta energía. Es muy rica en vitaminas del grupo B y en vitamina C, así como en potasiocalcio y hierro.

Bayas de goji: poseen un perfil nutricional muy rico. Contienen 19 aminoácidos, entre ellos los 8 aminoácidos esenciales. Son ricas en minerales y oligoelementos como el calcio, el potasio, el hierro, el zinc y  el selenio y en vitaminas como la vitamina B1, B2, B6, C y E. Otra de sus virtudes es su contenido en carotenoides, incluyendo β caroteno, luteína, licopeno y xanthophyll, sus propiedades antioxidantes y su contenido de ácidos grasos esenciales como el ácido linoleico.

Avellanas: este delicioso fruto seco es muy rico en grasas monoinsaturadas, especialmente el ácido oleico,  y también contiene grasas poliinsaturadas, como el ácido linoleico. Destaca la presencia de vitamina E y de fitonutrientes: fitoesteroles, sobre todo betasitosterol, y protoantocianidinas. Son una buena fuente de minerales como magnesio, calcio y fósforo.

Elaboración del Pudding de chía con chirimoya, goji, avellanas y nata. Receta de Anna Roberti.

Proporción de ingredientes:

500 gr de leche de coco

60 gr de semillas de chía

60 gr de avellanas

40 gr de sirope de arce (+ un poco para decorar)

20 gr de goji

1 chirimoya

1 lima

Preparación:

  1. Poner las semillas de chía en un bol con la leche de coco y dejar reposar unos minutos.
  2. Rallar la piel de la lima y exprimir.
  3. En una sartén calentar el sirope de arce con una parte del zumo de lima.
  4. Limpiar la chirimoya quitando piel y semillas. A la pulpa añadir el zumo que queda y la piel de lima, mezclar bien. Tostar las avellanas en una sartén y picarlas en trozos grandes.
  5. Ahora podemos decorar nuestro pudding: en vasitos pondremos una cucharada de chía, un poco de sirope de arce caliente, la pulpa de chirimoya, las avellanas en trozos, las goji y un chorro de sirope extra para decorar.

Este puding de chía se puede tomar en el desayuno, en forma más sencilla y rápida. Las semillas de chía se pueden dejar en remojo la noche anterior en la misma cantidad de leche de almendra, avena o arroz. Por la mañana añades la fruta fresca, seca y los frutos secos y… ¡a disfrutarlo!